Cálculo de captación

Potencialidad de captación

La cantidad de lluvia que cae del cielo es el primer determinante de la potencialidad de captación. El índice anual de lluvia en la localidad donde se desea instalar el sistema es una información fundamental. El índice pluviométrico mide cuántos mm de lluvia hay en un año en 1 m².

Por ejemplo: en Montevideo llueve en media 1.000 mm / m², lo que equivale a 1.000 litros o 1.0 m³ por metro por año, lo que multiplicado por el área proyectada del tejado ofrece la potencialidad máxima de captación.

“Pérdidas” de escurrimiento

El material con el que se hace el tejado (u otra superficie de captación), la porosidad, la pendiente e incluso el estado de preservación afectan la eficiencia de drenaje del tejado. Por ejemplo: tejados planos y de metal son más impermeables que los de cerámica, facilitando el escurrimiento de agua a la alcantarilla.

Los materiales del tejado también afectan a la calidad del agua, como en el caso de los metales, que liberan metales en el agua, y los verdes intensos, cuya agua resultante es turbia.

Otro factor que determina la eficiencia del sistema es la filtración. Un filtro de buena calidad, de buen tamaño y en buenas condiciones no le permite continuar con la suciedad más del 10-15% del agua, es decir que alrededor de 90% de agua "limpia" vaya al reservatorio. Por otro lado, un filtro improvisado o que requiere mucho mantenimiento puede obstruir y desechar más agua que la captura, y además pone en peligro la seguridad de drenaje del edificio.

Sin embargo, el uso eficaz de este potencial dependerá de la frecuencia y la intensidad de las precipitaciones, del consumo y del tamaño del reservatorio, que es un otro capítulo de la literatura de agua de lluvia.